En el libro “Enciclopedia del fisicoculturismo moderno” Arnold dice “Un día me di cuenta que no trataba a la pantorrilla como a los otros músculos. Así que rectifiqué mi situación. Lo primero que hice fue cortar la parte de abajo de mis pantalones de entrenamiento, de esa manera mis pantorrillas quedaron expuestas ante todo el gimnasio. Y la única forma de cambiar mi situación fue entrenar arduamente mis pantorrillas, de manera que se vieran fuertes.