No son pocos los hombres que tienden a racionalizar tanto lo bueno como lo malo de lo que ocurre en la cama. Por ello, que una pareja no llegue a alcanzar el orgasmo supone para algunos una merma en su autoestima y una fuente de preocupaciones injustificadas. Si le preguntas, sin embargo, el porqué directamente a ellas, te contarán que si en su mente se ha instalado el estrés o algún tipo de inquietud, lo más probable es que esa noche no les resulte fácil llegar al clímax, por mucho esmero que pongas entre las sábanas.