Aunque el citado estudio no ahonda en las diferencias, nosotros sí lo vamos a hacer. No es lo mismo practicar sexo mal que hacerlo bien. No es lo mismo (como diría Alejandro Sanz) hacer que tu chica llegue al orgasmo o que se quede a medias. No es lo mismo innovar en la cama y mantener enamorada a tu pareja que aburrirla con los mismos movimientos de siempre. Por eso, a tu propósito ha de sumarse el «bien». Repite con nosotros: «Este 2017 voy a tener mucho y muy buen sexo«. Bien. Pasado este trance, que ya deberías haber hecho tú por tu cuenta (no pasa nada, te perdonamos), vamos al lío, a explicarte qué debes hacer y cómo para que los próximos doce meses disfrutes (y provoques) los mayores orgasmos de tu vida.