9. Dar besos en la espalda
«Hay un punto clave en la espalda, entre los omoplatos y a la altura de la quinta vértebra. Besa a tu pareja ahí. Sin lengua y sin demasiada saliva. Intenta asegurarte de que lo único que toca su cuerpo desnudo son tus labios, que no roce ni la nariz, ni la barbilla ni el pelo. Hazlo despacio de manera que tu pareja sienta tu presencia, tu calor corporal y tu aliento justo antes de que le des un beso. Es una zona muy sensual en la que recibir un beso, igual que la parte interna del codo, las muñecas, la parte interna de las rodillas o las axilas. La muñeca también es un buen lugar para probar con besos un poco más húmedos». – Xxmimii