6. Tienden a evitar creer que los demás les quieren perjudicar
Las personas emocionalmente inteligentes no tienen por qué ser confiadas, pero a la vez no creen que los planes o las motivaciones de los demás pasen por perjudicarlas a ellas, como si esto de por si fuese un objetivo buscado. Es por eso que raramente se toman los incidentes como algo personal.