Habitualmente elegimos la estrategia de llevar una dieta hipocalórica para gastar más energía que la que ingerimos a través de los alimentos y así poder bajar de peso.
Todos conocemos la eficacia de la práctica regular de ejercicio para conseguir librarnos de los kilogramos que nos sobran. El deporte aumenta nuestro gasto energético diario, lo cual hace más fácil que el balance calórico al final del día sea negativo (comiendo menos calorías que las gastadas).
Sin embargo, ¿existen otros factores que influyan en el almacenaje de grasa sobre los que podamos actuar? El gasto energético total de un individuo es la suma de cuatro factores. Las calorías que al final del día hayas gastado se debe a: