Atlántico Norte, 1940. Un pequeño artilugio de metal sobresale entre la espuma de la marejada. Es un instante, pero lo suficiente para no ser visto por nadie de la tripulación y condenar a todos a un infame final.
Atlántico Norte, 1940. Un pequeño artilugio de metal sobresale entre la espuma de la marejada. Es un instante, pero lo suficiente para no ser visto por nadie de la tripulación y condenar a todos a un infame final.