Me he vuelto perezosa. No hay otra manera de definir mi situación actual: no tengo ganas de ligar. No quiero tener que pasar por una conversación incómoda en la que mi acompañante me pregunte a qué me dedico. Cómo me gano las castañas. De dónde saco el dinero. Mentir o decir medias verdades va completamente en contra de todos mis principios, pero por otra parte me da pánico tener que explicar que soy actriz porno. Sí, me dedico a tener sexo por dinero.