El botox no es solo un antiarrugas. Esto es lo que la farmacéutica Allergan quiere transmitir, aprovechando el 20 aniversario de la llegada a España de la toxina butolínica tipo A. Aunque su fin más conocido es el estético, lo cierto es que «ha llegado a convertirse en el mayor éxito terapéutico del mundo en el campo de la rehabilitación”, tal y como asegura el Dr. Anthony B. Ward, vicepresidente de la Federación Mundial de Neurorehabilitación.