¿Por qué nos beneficia este tipo de calzado? Al colocar el pie sobre una superficie dura con el talón ligeramente levantado estamos modificando ligeramente la biomecánica del ejercicio, además de mejorar el control sobre nuestras rodillas y permitiéndolas un mayor ángulo de flexión. El esfuerzo muscular se centra en los cuádriceps, liberando de este modo la zona lumbar, y consiguiendo así una mayor verticalidad.