3. Forman parte de uno mismo: aunque nos compremos el bolso que siempre nos ha
gustado, un vestido que nos sienta fenomenal o el mejor videojuego de la historia, al
fin y al cabo, los objetos son ajenos a nuestra persona. Una experiencia es algo que se
vive en primera persona y que, por tanto, siempre formará parte de tu vida y de tu
historia. De hecho, algunas experiencias, pueden cambiar el rumbo de tu vida o
cambiar tu forma de pensar.