Pero no todo es trabajo. El domingo por la noche el actor aprovechó para salir a cenar con su hijo y el cantante Nicky Jam. Y por lo que se ve tenían ganas de fiesta. No pudieron evitar empezar a bailar en el restaurante al ritmo de reggaetón. Era tanta la efusividad con que bailaron que no tardaron en unírseles de forma improvisada algunos empleados del local.