El lugar donde Fredo era libre de los juicios de su familia y donde el declive de la familia Corleone comenzó –en cierta forma–. Viajar a Las Vegas no sólo se trata de apuestas, espectáculos ridículos y prostitutas, es ir al lugar en el que la mafia se asentó y creó un pequeño imperio, donde ellos eran los líderes y quien dijera lo contrario recibiría más que una bofetada en el rostro.
