Angel Cabrera va a lo práctico y estaría más por sentarse en un buen sitio y ver el espectáculo, rollo fuegos artificiales. Lo mismo haría José Juan González, que tiene su plan más desarrollado: «Cogería mi silla plegable, una botella de ron y quedaría con mis colegas en un lugar con buenas vistas a ver llegar el fin del mundo en primera fila, mientras suena Pueblos del mundo extinguíos de Siniestro Total a toda leche». ¿Dónde quedamos cuando llegue el día, José Juan?