Porque consisten nada más y nada menos que en permanecer quieto, sentado y sonriendo, durante horas delante de una cámara. Y a la gente le ha gustado, desde luego. Los números están ahí. Nadie le puede criticar falta de originalidad.
Porque consisten nada más y nada menos que en permanecer quieto, sentado y sonriendo, durante horas delante de una cámara. Y a la gente le ha gustado, desde luego. Los números están ahí. Nadie le puede criticar falta de originalidad.