Pero si más allá de enseñar dientes y garras lo que te mola es hacer volar la imaginación, las opciones de disfraces originales y cachondos tampoco tiene fin: transfórmate en uno de los azulados protas de Avatar, en un amarillo crush dummy, en un sonriente emoticono, en una sabrosa cupcake, en donut, marioneta, pene, pollo sin cabeza, lata de Coca-Cola, Tetris, balón de rugby, cono de tráfico, enchufe, tampón… ¡No hay límites!