También es recomendable que antes de aplicarte un tiente permanente hagas una prueba. A veces el amoníaco que contiene este producto puede generar irritaciones, así que hacer una prueba es una forma de evitar problemas. La solución es sencilla, 24 horas antes de usarlo pon unas gotitas en el interior de tu muñeca o detrás de la oreja. Si no hay reacción, puedes usarlo.