El gobierno de Wakayama defiende esta práctica mencionando que se trata de una tradición local sin la cual la población de Taiji no podría sobrevivir. Pero esto no está más lejos de la realidad: sólo 50 personas se benefician de esta cacería.
El gobierno de Wakayama defiende esta práctica mencionando que se trata de una tradición local sin la cual la población de Taiji no podría sobrevivir. Pero esto no está más lejos de la realidad: sólo 50 personas se benefician de esta cacería.