Por supuesto, cada caso es diferente y el estado de tu piel dependerá de tu edad, del número de cigarrillos que fumes a diario y del resto de tus hábitos cotidianos (consumo de bebidas alcohólicas, exposición excesiva al sol, alimentación…), pero, para que te hagas una idea, con el paso de los años, un fumador tendrá el doble de arrugas que un hombre que no fume.