4 – Practicar yoga: el efecto es muy similar a la meditación. Esta práctica ancestral abre el propio flujo energético, se expanden las caderas y el corazón, según dicen los maestros. Ambas herramientas para tener intimidad. A su vez, ampliarás la capacidad para amar, recibir y dar placer. El yoga irá directo a las zonas bloqueadas o de difícil acceso, es decir, donde la tensión se almacena y te ayudará a ir soltándolo de a poco.