Es preciso que te preguntes a ti mismo cómo te sientes practicando sexo, cómo crees que deberías sentirte o qué es lo que te condiciona a actuar de cierta manera. Está en ti elegir y recrear los sitios de donde sacas datos. Crea tu propio manifiesto sexual donde se detallen todas las cosas que te gustarían que estuvieran presentes para una relación íntima “perfecta”.