2 – Examinar el sistema de creencias: como se dijo anteriormente, la cultura actual nos bombardea constantemente con mensajes contradictorios en relación al sexo. Sin duda, la publicidad o la televisión son dos de las mayores fuentes de información de una persona y del cerebro de esta, lo que genera juicios y condenas irracionales sobre la sexualidad, basados en imágenes o sensaciones creadas por otros.