El desfile ha sido protagonizado por una colección onírica, caracterizada por piezas separadas pero acoplables, como en un magnético estado REM (Rapid Eye Movement) y adaptables al humor del momento. Experimentaciones a medio camino entre artesanía y high tech, formas y proporciones inéditas, bordados, aplicaciones y búsqueda textil original han sido los ingredientes principales de este desfile.