Aunque a muchos les duela saberlo, la desconfianza en las motivaciones ajenas, es sinónimo de inseguridad propia. Y la inseguridad propia es ser conflictivo y negativo, ser indolente y pasivo, ser arrogante y prepotente, ser muy orgulloso, ser muy susceptible, ser autoritario, ser falso e hipócrita, ser irrespetuoso y muy crítico, ser cobarde, y ser egocéntrico e indiferente. ¿Nunca has caído en estas actitudes? ¿Nunca las has mantenido por varios días o meses?