Pero si lo piensas, ¿tiene sentido sentirse tan cercano con alguien que acabas de conocer? El problema de esta dinámica es que verse con demasiada frecuencia desde el principio crea una ilusión de intimidad y dependencia, aunque cada persona sabe que conocer a alguien por completo, es imposible.

Cuando sumar resta
Para los que creen que se debe dejar que las cosas fluyan de una manera orgánica, Meyers asegura que «dos personas destinadas a estar juntas van a acabar en ese mismo camino, independientemente de las veces que se vean a lo largo de la semana».