Según explica Yáñez, si tienes unas altas expectativas sobre el sexo (por influencia por ejemplo, de los medios) y te das cuenta de que no es así, pueden aparecer inseguridades, falta de autoestima o determinadas exigencias que no deberían producirse. «Muchos chicos han aprendido que tienen que aguantar cuanto más, mejor, y si no lo hacen lo ven como fracaso, algo que mina su seguridad y autoestima y puede condicionar en próximas relaciones», afirma la experta.