A partir de 1936, Picasso fue marcando una nueva línea de desnudos con formas anatómicas más provocativas. Pero fue en su última etapa como pintor, de 1964 en adelante, cuando llevó esto al extremo, con la producción de unos grabados muy explícitos.
A partir de 1936, Picasso fue marcando una nueva línea de desnudos con formas anatómicas más provocativas. Pero fue en su última etapa como pintor, de 1964 en adelante, cuando llevó esto al extremo, con la producción de unos grabados muy explícitos.