Retirado del cine para dedicarse a la televisión, Soderbergh nos plantea una serie sobre un hospital de Nueva York a principios del siglo XX, cuando la medicina se parecía más a lo que se hace en un matadero que a lo que nosotros estamos acostumbrados. Dicho hospital pretende ser el legendario Knickerbocker (de ahí el nombre de la serie) de Harlem, fundado en 1862 y cerrado en 1979.