Soderbergh, quien por cierto ha dirigido todos los episodios de la primera temporada, utiliza The Knick para, además de narrar el día a día del hospital y los conflictos tanto médicos como raciales que en él ocurren, mostrar las corruptelas de la sociedad de Nueva York de la época y sus vinculaciones con la mafia, muy al alza por entonces y camino del gran esplendor de los años 20.