La razón, según los investigadores, es que la gente sociable sufre menos de estrés, se cuida más y lleva un estilo de vida más saludable que el de las personas solitarias.
La razón, según los investigadores, es que la gente sociable sufre menos de estrés, se cuida más y lleva un estilo de vida más saludable que el de las personas solitarias.