Pero tal exposición pública se trata sólo de la punta del iceberg; del 23 % que han sido víctimas de este crimen informático, alrededor de 90 % son mujeres y la mitad de ellas han sido acosadas por individuos en Internet que han logrado tener acceso a su información. Tomando en cuenta lo anterior, cabe preguntarse: ¿existe una salida?