Después de un tiempo y por cualquier motivo, decides terminar la relación. Los términos de ruptura no fueron los mejores y aquella persona con quien tuviste una cercanía insólita decide traicionar la confianza que tenían de un golpe, comparte todas las fotografías y videos que alguna vez protagonizaste. Entonces tu vida y todo lo que eres queda en manos de una sociedad hipócrita que te juzga entre grupos de amigos y tu propia familia, mientras miles de extraños en Internet te acosan. Suena como una pesadilla, ¿cierto?