El problema aumenta con la deficiente impartición de justicia, las víctimas son puestas bajo juicio, exhibidas (igual que las mujeres violadas) y en muchos casos no se toman ningún tipo de acciones punitivas. Aunque en territorios como el Reino Unido ya existen reglas y castigos para quienes suban contenido de ese tipo a la red, en México y Latinoamérica aún no existe una legislación sólida que regule tales problemáticas.