Desde ese campo Stalag Luft III un joven cabo, Clive James Nutting, pidió a Wilsdorf, un modelo cronógrafo Rolex 3525, algo que llamó la atención porque todos los oficiales prisioneros se decantaban por el más popular y económico Rolex SpeedKing. Este reloj se cree fue ordenado para poder controlar las patrullas de los guardias del campo y sincronizar el paso por los túneles “Harry, Tom y Dick” de los prisioneros.