Cuanto más débiles sean los vínculos entre la pareja, y cuanta más desconfianza se tenga sobre la posibilidad de sufrir una infidelidad, más se fingiráLa inseguridad, por tanto, es una de las causas que más claramente se asocian al “falso orgasmo” y a la “falsa excitación” desde el primer momento del acto sexual. Esta no es la única táctica empleada para fortalecer una relación, pero los investigadores sí encontraron que era la más recurrente. En definitiva, se trata de una forma de “vigilancia”, es decir, para evitar que se rompa la relación por una incompatibilidad sexual.