Estas campañas de exploración se realizan normalmente durante las 24 horas del día sin descanso y pueden durar desde 2-3 semanas hasta varios meses.
El resultado de todo esto es un modelo geológico muy exacto, llamado perfil sísmico, cuyo análisis por parte de los geofísicos permite determinar en qué zonas se puede haber acumulado el petróleo y el gas para su posterior explotación.