Para desarrollar su invento, Baird usó fondos económicos que obtuvo mediante otro de sus inventos, unos calcetines químicamente impermeables, destinados a que los pies de los soldados se mantuvieran calientes en las trincheras, ideado en 1917.
Para desarrollar su invento, Baird usó fondos económicos que obtuvo mediante otro de sus inventos, unos calcetines químicamente impermeables, destinados a que los pies de los soldados se mantuvieran calientes en las trincheras, ideado en 1917.