Esta fue seguramente la primera demostración realizada a nivel mundial de la televisión: la posibilidad de «ver a distancia» (tele = lejos).
En 1929 su sistema fue adoptado por la British Broadcasting Corporation (BBC) y alrededor de 1930 se comercializó el primer modelo de televisor «Plessey», con el cual los espectadores británicos podían seguir los «programas» de la época.