De hecho, la investigación determinó que las mujeres heterosexuales y bisexuales se excitaban más por los vídeos que mostraban actividades sexuales solo con mujeres. Según Gallotti, el hecho de que una mujer fantasee con que disfruta con otra es bastante corriente y nada hay en ello de antinatural. Sin embargo, suele generar dudas y culpa en la mayoría de ellas.