Dos de mis mejores amigas también son solteras desde que nacieron. Guapas, con estudios, estilo, de buena familia… «El sueño de cualquier hombre», dicen. «Los tíos se nos deberían rifar», dicen. Pero ahí están, sin novio conocido. Nuestras innumerables conversaciones sobre este tema siempre acaban en dos conclusiones: «Asustamos a los hombres» y «tenemos que bajar el listón».