Partimos del hecho de que el que es pornosexual disfruta con la pornografía por pura gratificación sexual. Pero, ¿cuál es la salvedad? Que su elección de ver pornografía es excluyente; esto es, no existe la posibilidad de una relación sexual en la vida real, sino que se convierte en el único modo en que una persona puede excitarse y alcanzar el orgasmo. Solo se consigue con pornografía.