El Ártico se ve amenazado por el cambio global, es decir, el incremento de la temperatura a nivel planetario. El uso de combustibles fósiles, en lugar de energías renovables, está elevando la temperatura media global unos 2ºC, lo que implica la fusión de su cobertura de hielo. De hecho, en 20 años la cobertura de hielo se ha reducido un 30%. Esto tiene y va a tener consecuencias a nivel mundial.