En ese sentido, estos disturbios han sido considerados como la primera ocasión en la historia de los Estados Unidos en que la comunidad LGBTI luchó contra el sistema legal, policial y social. Tras la persecución, opresión y criminalización de los homosexuales. Esa madrugada, hombres y mujeres se negaron a entregar sus identificaciones y a ser inspeccionados por parte de la policía. Trece personas fueron detenidas y se desencadenaron los enfrentamientos.