Yo, mí, me, conmigo. La sociedad nos dice que los narcisistas son egoístas, interesados. Que son terribles, el demonio. Pero resulta que no sólo se gustan a sí mismos, sino que también resultan más atractivos para el resto. Por eso ligan más. Al menos eso es lo que se extrae del estudio realizado por el psicólogo Emanuel Jauk en la Universidad de Graz (Austria).