«Nuestras conclusiones no son determinantes pero hemos encontrado cierta semejanza sutil en las parejas de las mujeres con sus hermanos», dijo la investigadora principal del estudio, Tamsin Saxton, a ‘The Independent‘.
Las razones son muchas, pero Tasmin cree que el quid de la cuestión es que «la familiaridad es atractiva», por eso la gente elige a parejas que se parezcan, física o personalmente, a miembros de su familia.
Que resulte familiar, la clave
Recordemos que lo que asegura esta investigadora ya lo vimos con anterioridad en lo determinado como ‘complejo de Electra’, y que lleva a las mujeres a elegir a parejas sentimentales que se parezcan a sus padres. Lo explicó a El Confidencial el psicólogo Raúl Pinilla: «Entre los seis y los nueve años algunas niñas desarrollan el denominado ‘complejo de Electra’, durante el cual pasan por un proceso de enamoramiento de su padre, y es en esta época cuando se crea la impronta de hombre que buscan».
Es decir, las féminas, en general e inconscientemente, buscan a hombres que se parezcan a sus padres, esto es, con barriguita. Todo apunta a que este mecanismo es una de las razones por las que ellas los prefieren ‘gordos’, más si se tiene en cuenta que a partir de los 35 ó 40 años los hombres suelen ganar kilos, que se concentran sobre todo en la zona abdominal.