¿Recuerdas el largo y sinuoso camino que debías recorrer para jugar al solitario?
8. Las cámaras desechables
Quien dice un millón dice 25, porque esas eran como máximo las fotos que se podían echar. Pero tu te ibas de excursión con tu super cámara más feliz que una perdiz. Y si se te perdía pues daba igual, total, no era más que un cacharro cubierto de cartón.
9. Ir al baño sin el móvil