En esta última entrega, el vehículo del agente 007 competirá de nuevo con uno de los grandes del motor, un Jaguar C-X75 con el villano Mr. Hinx al volante. Tener la oportunidad de ver los impresionantes coches de James Bond y sus enemigos a plena potencia son una de las peculiaridades que hacen de todas las películas basadas en las novelas de Ian Fleming un completo éxito taquillero.