Si a cada uno de vosotros os dieran papel y boli para hacer un catálogo de tipos de sexo, estoy segura de que cada folio diría cosas completamente diferentes. Porque el acto (casi) siempre viene a ser el mismo, pero es el contexto lo que lo cambia todo, el que nos dicta el quién, el cómo y el cuándo, o sea, lo verdaderamente importante.