Somos conscientes de nuestra responsabilidad. Tú buscas respuestas y tenemos que estar a la altura. No queremos simplemente que tu chica experimente un clímax para salir del paso; buscamos, como dice la autora de un artículo reciente en ‘Men’s Health‘, que tus vecinos odien tu vida sexual. Que te envidien por la calle, porque semejantes gemidos no se pueden aguantar. Y, cómo no, para eso estimular el clítoris es el primer mandamiento. Y unas paredes de papel…