Sobre los Maserati, por ejemplo, Lamborghini decía sentir mucho respeto por su fundador, un hombre como él hecho a sí mismo como Adolfo Orsi, pero consideraba que sus coches no corrían lo bastante y eran demasiado pesados.
Sobre los Maserati, por ejemplo, Lamborghini decía sentir mucho respeto por su fundador, un hombre como él hecho a sí mismo como Adolfo Orsi, pero consideraba que sus coches no corrían lo bastante y eran demasiado pesados.